Matrimonio, la unión de dos individuos hasta que la muerte los separe. Es una idea que por siglos se ha celebrado como una meta al cual aspirar. En particular, culturas de origen latino son reconocidas por romantizar la formación de una familia. Esto se refleja en latinos por dos razones, la religión y el pensamiento tradicional de casar a temprana edad o arriesgar perder la oportunidad. Para jóvenes latinos nunca falta le abuelita, tía o otro familiar que haga la pregunta más intrusiva, “Cuando te piensas casar?” Claro que esta pregunta por lo regular es dirigida a una mujer, sin embargo la misma expectativa aplica a los hombres. Ahora, parece que los tiempos han cambiado y latinos están cazando a un ritmo reducido o decidiendo no casarse en absoluto.

Contrario a lo que aparenta, latinos aún mantienen el matrimonio como algo sagrado y de alta importancia. Esto indica que latinos están casando más tarde en sus vidas. Hay dos razones por cual esta es la situación. Primero, latinos son más cuidadosos sobre su futuro, y segundo, el número de Latinos en colegios/universidades está aumentando. De acuerdo con un estudio conducido por Pew Research Hispanic Center, 89% de jóvenes latinos sostienen que las metas profesionales son “muy importantes en sus vidas”, solamente 48% se sienten igual a el matrimonio.

Entonces, es evidente que los valores de jóvenes latinos están cambiando. El matrimonio es una consagración de alta importancia, pero de aún más grande importancia son las metas y aspiraciones que son realizadas a través de la universidad. Los tiempos están cambiando y es importante que la familia de jóvenes latinos los apoyen para que se superen y cumplan sus metas.


Carlos Torres ’19 (quiroz1@stolaf.edu) is from Minneapolis, Minn. He majors in Economics.

In “La Sazón” native Spanish speaking members of the St. Olaf community explore politics, campus life, culture and more. If you would like to contribute to the column, email the editor, Genesis Fukunaga Luna Victoria at fukuna1@stolaf.edu.